Qué.
martes, 12 de agosto de 2014
No hago más que crear blog's, para escribir, para que me lean, pero ¿quién me va a leer? No hace falta responder. Hace falta abrir los ojos, y entrar en mi casa, con mi mejor amiga tirada en mi cama con un tío, segunda vez que me deja tirada. No, no. Lo mejor es que esa amiga tiene novio, pero está pillada por otro, pero se acuesta con otro totalmente diferente. Y os pensaréis "buah, que puta ama". Pero hasta ella sabe que no es feliz. Pero para eso está Sharif conmigo, porque siempre voy a estar dispuesta a escucharle, y me temo que irá siempre con la bragueta bajada de lo buen poeta que es. 8:41 A.M y yo me siento tan sola que hasta a mis animales les llamo amor. A lo mejor no está tan mal dicho, porque son un amor, y joden como él. Sino, otra vez, otra excursión por mi casa, porque mientras los dos duermen en mi cama, el gato se pasea por el pasillo maullando. Y parece que un "miau" diga "yo también quiero mimos, joder", y para eso estoy yo, para acariciarle y escuchar su ronroneo, para después verme y pasar de mi cara. Como hacen todos, vamos. Mas que un texto parece una nota de suicidio, porque el único que me pide mimos es mi gato, y a mi él no puede dármelos. Pero sigo en el ordenador, escribiendo, con un porro en una mano y en la otra mi bolígrafo, invoco al verano en cada verso de mi párrafo. ¿Solo al verano? Invocas miles de bragas mojadas al oírte. Menos yo, que me estoy enamorando de ti, señor.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)